jun 30
No fue un proyecto fácil, requirió más tiempo del que imaginé, pero finalmente el esfuerzo valió la pena, pues el cliente y yo quedamos satisfechos con el resultado. Una de las cosas que más trabajo me costo fue la de darle un aspecto sobrio y elegante, pero que a la vez tuviera presente algún elemento que hiciera referencia al sonido, sin caer en los recursos tradicionales tales como parlantes, notas o instrumentos musicales, etc. Eso lo logré representando la “S” del símbolo a partir de pequeños rectángulos que recuerdan los indicadores de volumen que tienen algunas consolas y programas de audio.



